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La falsa identidad de Dios: De la idea a la existencia

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  Por Franco Caramuto (*) El misterio de la zarza ardiendo Imaginemos la escena: Moisés frente a la zarza ardiente, recibiendo la inmensa misión de liberar a su pueblo de la esclavitud. Lógicamente abrumado, le hace a Dios una pregunta aparentemente sencilla: Si me preguntan quién me envía, ¿cuál es tu nombre? ¿qué les digo? (Éxodo 3,13). Durante siglos, hemos leído y repetido la misteriosa respuesta divina traducida como "Yo soy el que soy" . Esta frase ha moldeado y condicionado profundamente nuestra manera de relacionarnos con Dios, dándole un contenido filosófico, metafísico, abstracto, distante y un tanto lejano. Sin embargo, ¿es esto realmente lo que el texto bíblico original nos quiso transmitir? ¿Un error intencional de traducción? Basándonos en los estudios del biblista Pablo R. Andiñach sobre el libro del Éxodo, podemos descubrir que la pregunta de Moisés no buscaba satisfacer una necesidad de definir a Dios para poder comprenderlo racionalmente, y mucho menos para...

La Escuela de Salamanca: ideas revolucionarias que fundaron naciones

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Por Mario Casalla (*) En este mes de mayo, comienza una trilogía muy simbólica para la fundación de nuestra joven nacionalidad. Comenzó con la Revolución de Mayo de 1810, siguió con la creación de nuestra enseña patria (1812) y culmina con un nuevo aniversario de la Independencia Nacional (1816). Estos tres hechos concretos marcharon junto a ideas que venían incubándose desde siglos atrás y que afloraron cuando un nuevo sujeto histórico estuvo listo para materializarlas, como siempre ocurre. Y estas ideas no eran sólo francesas (como generalmente se piensa) sino primordialmente hispanoamericanas. Hagamos justicia histórica entonces a la denominada “Es-cuela de Salamanca” y a sus tres brillantes pensadores: Vitoria, Suárez y Bellarmino.   EL PUEBLO COMO PRIMER SOBERANO En conjunto constituyen, aun con sus diferencias de tiempo, espacio y doctrinas, una verdadera “escuela de filosofía política” que formuló ideas realmente revolucionarias. En primer lugar, los tres darán batal...

¿Cuál es la religión verdadera?

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Por Franco Caramuto (*) Entre la certeza y el misterio Hay algo profundamente humano —y también profundamente peligroso— en la necesidad de creer que uno posee la verdad absoluta. Las religiones, casi sin excepción, han tendido históricamente a sostener que son portadoras de una revelación plena, definitiva y superior. El cristianismo, tradición religiosa a la que pertenezco, no escapa en absoluto de esta lógica. Más aún: probablemente sea una de las religiones que con mayor contundencia ha afirmado esta pretensión. Basta abrir el Evangelio de Juan para encontrarse con frases imposibles de esquivar: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí” (Jn 14,6). O también: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre” (Jn 14,9), y “Yo y el Padre somos uno” (Jn 10,30). Afirmaciones de este tipo, leídas sin una adecuada hermenéutica, descontextualizadas de su profundidad simbólica y comprendidas desde una literalidad rígida y ahistórica, pueden convertirse fácilmente en f...

“Magnifica Humanitas”, una teología de la historia

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Por Aníbal Germán Torres (*) “Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén… embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo” (Cf. Ap 21,3)   “pretendo (…) comparar dos lógicas opuestas (…) con imágenes bíblicas: por un lado, la tentación de construir la torre de Babel, confiando en el poder y en el orgullo; por otro, la paciencia de reconstruir Jerusalén, como en tiempos de Nehemías, ‘pieza por pieza´, cuidando lo humano y el bien común” (León XIV, MH 184).   En el marco de la conmemoración del 135° de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), la Santa Sede publicó la primera encíclica del Papa León XIV, la cual lleva por título Magnifica Humanitas (“la magnífica humanidad que Dios ha creado…”, MH 1). Si bien algunos trascendidos apuntaban a que trataría sobre la Inteligencia Artificial (IA), el subtítulo deja en claro que aborda “la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”. Antes de proseguir, considero importante h...

La nunca gloriosa adentración de Jesús

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  Por Franco Caramuto (*) Cuando pensamos en el hecho teológico de la Ascensión gloriosa de Jesús a los cielos (que tanto nos gusta nombrar), solemos imaginar una especie de despedida cósmica: Cristo elevándose hacia un cielo lejano, separado de la tierra y de los dramas humanos. Marcando una diferencia radical entre él, su Padre y la siempre marginada mundanidad. Pero, justamente (y por suerte) el texto que se nos invita a leer, para la conmemoración de esta solemnidad, expresa algo totalmente diferente.   “Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo?” (Hch 1,11). En este relato, la pregunta de los ángeles no es para nada ingenua. Es toda una corrección y una provocación teológica. Como si dijeran: no busquen arriba lo que ahora debe ser descubierto aquí abajo; ¿Por qué quieren convertir a Jesús en una divinidad desencarnada, alejada de la historia, escondida en un más allá inaccesible, totalmente separado de lo humano? Desde los inicios del cristianismo e...