Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta cultura

La "perfecta" escritura

Imagen
  Por Daniel A. Hadad   Revisando papeles hacia el fin del año pasado, encontré en un cajón estas líneas:   “En mi vida leí a muchos hombres, seguramente más de quinientos, y escuché a mil y un hombres   Muchos han sido muy inteligentes y muy entretenidos, pero hay algo que no tuvo ninguno: la Completud y la Perfección.   Ni en Anna Karenina de Tolstoi ni en ¿Por quién doblan las campanas? De Hemingway ni siquiera en El banquete de Platón encontré esa sensación de la perfección y la completud. Sin embargo hay un hombre, solo un hombre, que me la dio, que me mal acostumbró a lo que debía esperar de las letras, de la literatura, de las personas, e incluso de la vida misma y ese hombre es Jorge Luis Borges”   No pudo más que hacerme recordar cómo fue que lo conocí ¿o lo recordé? Y me llevó a escribir esto:   “Cuando era niño me acerqué a ti por primera vez, vaya paradoja que haya sido pre...

Carta abierta a la Patria

Imagen
  "...Te quiero, país desnudo que sueña con un smoking, vicecampeón del mundo en cualquier cosa, en lo que salga: tercera posición, energía nuclear, justicialismo, vacas, tango, coraje, puño, viveza y elegancia. Tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado en lo mejor de la garufa, tan garifo a la hora de la autopsia. Pero te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo saldrá de este sentir. Hoy es distancia, fuga, no te metás, que vachaché, dale que va, paciencia. La tierra, entre los dedos, la basura en los ojos, es estar triste, ser argentino es estar lejos, y no decir mañana porque ya basta con ser flojo ahora. Tapándome la cara, me acuerdo de una estrella en pleno campo, me acuerdo de un amanecer de Puna, de Tilcara de tarde, de Paraná fragante, de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos quemando un horizonte de bañados. Te quiero país (...), te quiero sin esperanzas y sin perdón, sin vuelta y sin derecho, nada más que de lejos y amargado. Y de noche." JUL...

La causa Malvinas no se mancha

Imagen
  Por Aníbal Germán Torres   Ahora que parece que volvió una suerte del infame decreto 4161 aplicado ya no a un dirigente político en particular sino a la causa Malvinas, en virtud de "pacificar los espíritus" para lo que no pocos asumen que es "un partido de fútbol y punto" (*), dejando toda mística de lado (y por ende, toda legítima pretensión de eso que desde los antiguos se llama "gloria"), cabe recordar un episodio:  En los años 90' Diana de Gales ("la princesa del pueblo", acaso lo más sensible al dolor humano que la monarquía inglesa tuvo en su historia) visitó oficialmente la Argentina. En esa ocasión, el entonces presidente Carlos Menem, en su consabida actitud de ser débil con los poderosos y fuerte con los débiles, mandó a tapar la inscripción "Malvinas Argentina" del helicóptero presidencial, en el cual se trasladaría Lady Di en algunas etapas de su viaje, a los efectos de no ofender a la princesa Spencer.  Mal haríamos ...

Nuestro fútbol y la mística popular

Imagen
  Por Aníbal Germán Torres (*) “Golpearon la puerta de la humilde casa, la voz del cartero muy clara se oyó, y el pibe corriendo con todas sus ansias al perrito blanco sin querer pisó” (“El sueño del pibe”, 1945)   "Más allá de cualquier resultado, las cosas que hace un grupo humano, como un asado, un festejo o un mate compartido, son las inolvidables, las que uno se va a llevar. Creemos que hacer grupo nos hace todavía más fuertes. Es oro" (Lionel Scaloni, 2026)   En el panorama afectivo de la Argentina, el fútbol no pertenece al orden del simple entretenimiento pasatista ni de las industrias culturales estandarizadas. Si bien es cierto que el ocio se combina estrechamente con su negación, es decir, el negocio, configura un hecho social. Así, como lo percibimos en la realidad física de las calles y en la realidad digital de las redes sociales, se trata de un fenómeno que atraviesa la economía, la política y la producción simbólica al servicio de la con...

Simplemente, Benito

Imagen
Por Aníbal Germán Torres "La ociosidad es enemiga del alma; por eso han de ocuparse los hermanos a unas horas en el trabajo manual, y a otras, en la lectura divina." (de la Regla de San Benito) Benito de Nursia (480-547) es mucho más que la popular medalla y el interesante códice que contiene. Es un fruto de la rama occidental del frondoso árbol del cristianismo y un reservorio de sus mejores valores, sin prescindir de la apertura a otras cosmovisiones y tradiciones. Su "receta" aún es tan simple como revolucionaria, recogida en la máxima "orar y trabajar", que condensa la armonía entre la soledad sonora y la vida comunitaria, el interior y el exterior, la pasividad y la actividad, la carne y el mármol, la naturaleza y la cultura. Una "regla" de plenitud de la mismidad que se hace ofrenda de gratitud al Creador y a la gratuidad de su creación. Con memoria agradecida recordamos a Benito, quien, como dice el himno de Laudes en su fiesta, "unió...

Tomás Moro: la mejor política posible

Imagen
Por Aníbal Germán Torres (*) "¿Qué cosa es el buen príncipe? Es el can custodio del rebaño, que ladrando ahuyenta a los lobos. ¿Y qué cosa es el mal príncipe? Precisamente es el lobo Quid bonus est princeps? Canis est custos gregis... Quid malus? Ipse lupus"  (Tomás Moro, Epigramma IX) Tomás Moro (1478-1535) fue un exponente de la conciliación entre la fe cristiana y la perspectiva humanista; un idealista consumado y un hombre de Estado en la Inglaterra de los sanguinarios Tudor; un mártir de la libertad de conciencia y la unidad de la Iglesia.  Cada 22 de junio se hace memoria de su entrada abrupta en la eternidad, tras largos 14 meses de prisión por negarse a avalar la política separatista de Enrique VIII, disparada por su espinoso "asunto" (la falta de un heredero y la forzada nulidad matrimonial). Tanto el obispo Juan Fisher como los monjes cartujos (muy queridos por Moro) y otros más también conocieron la furia del monarca. Cuando en el año 2000 el Papa Juan P...

Belgrano, patriota americano

Imagen
Por Mario Casalla (*) UN EJEMPLO DE VIDA Y DE CONDUCTA  Después de la batalla de Salta librada el 20 de febrero de 1813 en Campo Castañares, Manuel Belgrano recorre el campo regado de cadáveres y heridos y vivamente impresionado por aquél espectáculo, escribe en el parte de batalla posterior que tenía “despedazado el corazón al ver derramarse tanta sangre americana”. Antes –y para evitar más muertes- aceptó la rendición que le ofreció Pío Tristán, a condición de que ese ejército realista no tomase más las armas contra la causa criolla (lo cual molestó a Buenos Aires). Promesa que por supuesto Pío Tristán, no cumplió. La generosidad de Belgrano, que abrazó a Tristán y lo dispensó de entregar sus símbolos de mando tenía su razón de ser: los unía una estrecha amistad personal, habían sido condiscípulos en Salamanca, convivido en Madrid y amado allí a la misma mujer. Después de triunfo, nombró a Díaz Vélez gobernador militar de la provincia y éste colocó la bandera argentina por primer...