Tomás Moro: la mejor política posible
Por Aníbal Germán Torres (*) "¿Qué cosa es el buen príncipe? Es el can custodio del rebaño, que ladrando ahuyenta a los lobos. ¿Y qué cosa es el mal príncipe? Precisamente es el lobo Quid bonus est princeps? Canis est custos gregis... Quid malus? Ipse lupus" (Tomás Moro, Epigramma IX) Tomás Moro (1478-1535) fue un exponente de la conciliación entre la fe cristiana y la perspectiva humanista; un idealista consumado y un hombre de Estado en la Inglaterra de los sanguinarios Tudor; un mártir de la libertad de conciencia y la unidad de la Iglesia. Cada 22 de junio se hace memoria de su entrada abrupta en la eternidad, tras largos 14 meses de prisión por negarse a avalar la política separatista de Enrique VIII, disparada por su espinoso "asunto" (la falta de un heredero y la forzada nulidad matrimonial). Tanto el obispo Juan Fisher como los monjes cartujos (muy queridos por Moro) y otros más también conocieron la furia del monarca. Cuando en el año 2000 el Papa Juan P...