¡No a la manipulación de la fe!
Por Aníbal Germán Torres (*) A lo largo de la historia no pocas veces ha ocurrido que líderes políticos de diferentes tendencias han instrumentalizado las creencias religiosas. En lo que hace al cristianismo, se recuerda el ejemplo remoto pero significativo del emperador Constantino. Ciertamente los tiempos son otros pero algunas perniciosas actitudes de antaño, que buscan "nuevas" formas de alianza entre el trono y el altar, aparecen en pleno siglo XXI "bajo apariencia de bien". Es el caso, en nuestra sufrida América Latina, de la "coronación" de la imagen de la Virgen de Fátima realizada esta semana por el presidente colombiano Abelardo de la Espriella (misma advocación que utilizó, arbitrariamente, en su "toma de posesión"). El llamativo gesto (por las razones que mencionaré) se dio en el sensible marco de la jornada nacional de oración por los afectados por el devastador terremoto que sufrió el país prácticamente a horas de darse el traspaso ...