De Profundis
“Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz” (Salmo 129) Por Daniel A. Hadad I. Perder el rumbo Si algún día ya no tengo nada aún tendré mis manos para escribir y sólo espero hacerte feliz con eso si el resto no está, no me importa. Ya que el oficio de escritor, a diferencia de la mayoría, no depende de la fuerza sino de la cabeza es por eso que no seré como el boxeador retirado; un hombre sin rumbo sino que, como todo escritor, solo lo perderé el día que muera o el día que ya no estés. II. Lo que ocupa mi mente Hoy voy a verte ciertamente que no puedo pensar en otra cosa y eso que tengo problemas generalmente son estos lo que ocupa mi mente pero aqui esta la excepción que confirma la regla. Soy nada más que lo que ves que para no morir decide escribir. Espero te guste porque si bien no se si sea bueno es lo mejor que tengo, de...