Mater dolorosa
Los dolores de María de Nazaret se actualizan en cada hipocresía nuestra, en cada desagradecimiento nuestro, en cada falta de paciencia, con los demás y con nosotros mismos, en cada doblez de corazón, en cada actitud acusadora antes que comprensiva. Los dolores de María de Nazaret se actualizan, en cada migrante y refugiado, en cada vulneración de los derechos humanos y los derechos de los pueblos, en cada mamá que, como ella misma, pierde a su hijo, a causa de un sistema socialmente injusto, a causa de las guerras, a causa del genocidio, a causa de la indiferencia y la necedad generalizadas. Los dolores de María de Nazaret se acompañan y hasta se curan un poco en cada obra de misericordia, en cada acogida filial y fraterna, en cada acto de fe, esperanza y amor, por pequeños que sean, en cada opción por el Reino de Justicia y Paz. (agt)