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Amalia y el tiempo

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  Por Iván Ridzevski (*) Al llegar, los carceleros se asombraron cuando vieron la celda del artista. Las paredes estaban regadas de carbón; ya más cerca apreciaron que con él habían sido escritas, con suficiente detalle, consignas imposibles de gritar afuera. Hasta los muros de los sótanos denunciaban ese año, 1839, al dictador Juan Manuel de Rosas, proclamado hacía cinco años Restaurador de las Leyes. La cultura de aquella Buenos Aires pintó en uno de sus lienzos el hito romántico argentino de José Mármol, el poeta más célebre de su generación, privado de su libertad por el régimen de la Federación.             No fue para Mármol un año más. En 1851 eligió el trágico 1839 como fondo para su novela Amalia , su gran romance y probablemente es más importante del siglo escrito en territorio argentino. Así y todo, estando prohibido la novela es publicada en el diario La Semana , de Montevideo. No es un accidente. La conspiració...

La belleza eterna

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"Yosaburo Kodama había nacido en Japón en 1904 y fue criado por su abuela. Químico de profesión, al morir su única pariente viajó a la Argentina donde conoció a María Antonia Schweitzer. Se casaron, fueron los padres de María Kodama y se distanciaron cuando ella era una niña. 'En una de las visitas acordadas, Kodama (María llama a su padre por el apellido) pasó a buscarme y fuimos al Museo de Arte Decorativo y al Museo de Bellas Artes. Exploramos galerías y exposiciones. Me transmitió su sensibilidad artística; me enseñó a mirar. Cuando le pregunté qué era la belleza, él se reservó su respuesta para el fin de semana siguiente y me regaló, entonces, un libro de arte con una lámina de La victoria de Samotracia. Pero no tiene cabeza, le dije. Y él me respondió: ¿Quién le dijo a usted que la belleza está en una cabeza? Mire los pliegues de la túnica; esos pliegues están agitados por la brisa del mar. Detener la brisa del mar en el movimiento de los pliegues de esa túnica para la ...

La mitra y la espada, una perspectiva

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  Por Aníbal Germán Torres (*) “Felices los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” Jesús de Nazaret La historia de Occidente no puede entenderse sin la tensión entre el Altar y el Trono o entre la Mitra y la Espada. A diferencia de otras civilizaciones donde el monarca era también el sumo sacerdote, Europa nació con una fisura, un quiebre: la coexistencia de dos poderes que se reclaman universales. En este repaso propongo analizar cómo la Iglesia pasó de las catacumbas a la hegemonía teocrática, y cómo su posterior caída política dio forma a la modernidad y a un nuevo modo de comprensión de la relación entre la comunidad eclesial y la política. Esto es algo que los actuales liderazgos con pretensiones mesiánicas (como el presidente Donald Trump) no parecen haberse enterado y confunden ideología con teología, ignorando que ésta no sólo se encarga de Dios, sino también de todo lo que concierne a su Creación, producto del amor.  El fundamento ...

Bonhoeffer: "¿Quién soy yo?"

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  «¿Quién soy yo? Me dicen a menudo que salía del encierro de mi celda sereno, alegre, con firmeza, cual hacendado de su rural vivienda. ¿Quién soy yo? Me dicen a menudo cuando hablaba a mis guardianes libre y amigable, claramente, como si fuese yo quien diera las ordenes. ¿Quién soy yo? También me dicen que soportaba los días de infortunio tranquilo, sonriente, dignamente, como acostumbrado a ganar siempre. Pero ¿soy realmente lo que otros dicen que soy? ¿O soy solamente lo que yo mismo conozco de mí, inquieto y anhelante y enfermo, cual pájaro enjaulado, luchando por respirar, como si unas manos me oprimieran la garganta, suspirando por los colores, las flores, el canto de los pájaros, sediento de palabras cariñosas, de compañía, moviéndome agitado, a la espera de grandes acontecimientos, temblando impotente por amigos infinitamente alejados, cansado y vacío al orar, al pensar, al actuar, débil y presto a despedirme de todo? ¿Quién soy yo? ¿Éste o el otro? ¿Soy una persona un día...

Raimon Panikkar: El místico de la mundanidad

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  Por Franco Caramuto (*) ¿Quién fue Raimon Panikkar? Fue y es, sin lugar a dudas, uno de los pensadores más fascinantes y originales que nos ha dejado el siglo XX (1918-2010). Nació en Barcelona, hijo de una madre catalana de profunda sensibilidad católica y un padre indio de tradición hindú. Su propia biografía fue el crisol perfecto donde se fundieron dos mundos aparentemente irreconciliables: Sacerdote católico, doctor en filosofía, química y teología. Vivió una inmersión vital en la India que transformó su mirada para siempre. Él mismo resumió este inmenso viaje espiritual con una frase que se ha vuelto legendaria: "Salí cristiano, me he descubierto hindú y regreso buddhista, sin dejar por ello de ser lo primero". Lejos de ser un mero teórico de escritorio, Panikkar vivió su filosofía como un estilo de vida, convirtiéndose en un puente humano e intercultural entre las grandes tradiciones espirituales de la humanidad. Una mística mundana y posible Uno de los aportes más h...

La simbología de la Cruz, según Francisco

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“Oh Cruz de Cristo, símbolo del amor divino y de la injusticia humana, icono del supremo sacrificio por amor y del extremo egoísmo por necedad, instrumento de muerte y vía de resurrección, signo de la obediencia y emblema de la traición, patíbulo de la persecución y estandarte de la victoria. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo alzada en nuestras hermanas y hermanos asesinados, quemados vivos, degollados y decapitados por las bárbaras espadas y el silencio infame. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los rostros de los niños, de las mujeres y de las personas extenuadas y amedrentadas que huyen de las guerras y de la violencia, y que con frecuencia sólo encuentran la muerte y a tantos Pilatos que se lavan las manos. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los doctores de la letra y no del espíritu, de la muerte y no de la vida, que en vez de enseñar la misericordia y la vida, amenazan con el castigo y la muerte y condenan al justo. Oh Cruz de Cristo, aún h...

Entre la superficialidad y el abismo: una lectura del malestar actual

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    Por Franco Caramuto (*)   La distracción como forma de vida Yo no sé si somos realmente capaces de dimensionar lo que estamos viviendo. A veces tengo la sensación de que el nivel de superficialidad y de lo que llamo fuegoartificialidad en el que estamos inmersos ha alcanzado tal intensidad que ya ni siquiera logramos tomar conciencia de las situaciones atroces que, como humanidad y como comunidad, estamos atravesando. Los medios, las redes y, en gran medida, la política actual, parecen tener como objetivo siniestro el de distraernos de la realidad, como le sucedía al protagonista del mito de la caverna de Platón, que vivía absorto en las sombras de lo que en verdad ocurría a sus espaldas. Cuando lo terrible deja de escandalizar ¡Despertemos de una vez! ¡Nuestros pibes se están muriendo! Y no por causas naturales, sino porque la violencia, el resentimiento, el odio acumulado en nuestras sociedades y en nuestras propias familias, están encontrando salidas ...