Amalia y el tiempo
Por Iván Ridzevski (*) Al llegar, los carceleros se asombraron cuando vieron la celda del artista. Las paredes estaban regadas de carbón; ya más cerca apreciaron que con él habían sido escritas, con suficiente detalle, consignas imposibles de gritar afuera. Hasta los muros de los sótanos denunciaban ese año, 1839, al dictador Juan Manuel de Rosas, proclamado hacía cinco años Restaurador de las Leyes. La cultura de aquella Buenos Aires pintó en uno de sus lienzos el hito romántico argentino de José Mármol, el poeta más célebre de su generación, privado de su libertad por el régimen de la Federación. No fue para Mármol un año más. En 1851 eligió el trágico 1839 como fondo para su novela Amalia , su gran romance y probablemente es más importante del siglo escrito en territorio argentino. Así y todo, estando prohibido la novela es publicada en el diario La Semana , de Montevideo. No es un accidente. La conspiració...