Una luz en el camino
La Fragua de Vulcano por Diego Velázquez (1630). Por Rony R. Villalobos R. (*) Desde las primeras páginas de la Sagrada Escritura, la luz se presenta como un signo de la presencia, la acción y la revelación de Dios. En el Antiguo Testamento, Dios crea la luz con su palabra: “Y dijo Dios: Hágase la luz” Gn 1, 3; guía a su pueblo mediante una columna de fuego durante el éxodo: “El Señor iba delante de ellos... de noche en una columna de fuego para alumbrarlos” Ex 13, 21; David proclama: “Tú eres mi lámpara, Señor; el Señor ilumina mis tinieblas” 2 Sam 22, 29; y el libro de los Proverbios enseña que “el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz” Prov 6, 23. Estos pasajes muestran que la luz simboliza la vida, la verdad, la guía y la salvación que provienen de Dios. El filósofo y psiquiatra alemán Karl Jaspers (1883 - 1969) considera que el hombre debe emprender un viaje interior para alcanzar la autenticidad y la comprensión de sí mismo, para él “la filos...