El amor no se puede olvidar
Hacer memoria agradecida de nuestros seres queridos que ya partieron de este mundo hoy resulta contracultural, puesto que vivimos en un "presentismo" donde solamente cuenta lo que vemos, tocamos y consumimos desde nuestra narcisista afirmación autorreferencial. Sin embargo, y a modo de ejemplo, unos versos de Borges nos permiten mantener viva la convicción de la posibilidad de una vía alternativa a la amnesia narcotizante. Así, en "Everness" ("siempre"/"eternidad") decía el poeta: "Sólo una cosa no hay. Es el olvido. Dios, que salva el metal, salva la escoria y cifra en Su profética memoria las lunas que serán y las que han sido". A contracorriente del olvido, el recuerdo de familiares (los que conocimos y los que no llegamos a conocer), amigos, bienhechores y personas que hemos tratado y/o han dejado algo en nosotros, nos hace conscientes de dónde venimos y hacia dónde vamos. Pero además, la pregunta paulina nos permite encender...