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Mostrando las entradas de enero, 2026

Notas para discernir la situación venezolana

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  Por Aníbal Germán Torres (*) A partir de los acontecimientos que vienen teniendo lugar desde el pasado 3 de enero y de algunos informes consultados, señalo a continuación unas humildes notas que ayuden al discernimiento personal, comunitario e institucional de y sobre la situación venezolana. Valga como aclaración que estos apuntes no tienen carácter de exhaustividad, más aún estando los hechos en pleno desarrollo y envueltos en una “guerra informativa”.   Algunos hechos a destacar El proceso venezolano: A esta altura es difícil no hallar consenso en calificar al gobierno encabezado por Nicolás Maduro como un régimen autoritario con fuertes limitaciones a los Derechos Humanos, en desmedro también del desarrollo económico de Venezuela, lo cual ha expulsado a unos 8 millones de venezolanos, provocando una crisis humanitaria en el país y en la región. También es cierto, por un lado, que no se puede juzgar un proceso político, social y económico de más de dos décadas e...

Dimensión perdida y experiencia religiosa: Tillich–James

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  Por Davinson Correa, sj   «Ser religioso significa preguntar apasionadamente por el sentido de nuestra vida y estar abierto a una respuesta, aun cuando ella nos haga vacilar profundamente.» (Tillich, pág.12) «Existe un sentido, una dimensión , en la que se encuentran absolutamente seguros, en la que todos estamos salvados a pesar de […] todas las apariencias terrenas adversas.» (James, pág. 243) Introducción La obra “ La dimensión perdida” de Paul Tillich (1970) ha sido para mí no solo un ejercicio de comprensión lectora, sino también una oportunidad para vincular este aprendizaje con mi experiencia pastoral en el penal de Castro-Castro. De esta manera buscaba alguna motivación personal de encontrar esta relación. Al hacerlo, encontré afinidades con las intuiciones de William James en “ Las variedades de la experiencia religiosa” , especialmente en su manera de describir cómo la vida espiritual emerge desde lo más hondo de la existencia humana. Seleccioné las cit...

Carlo Gesualdo: Música y avatares renacentistas

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Por Iván Ridzevski (*)   Ha amanecido y las fuerzas del orden ya están en el palacio. El mismo Virrey de Nápoles se ha hecho presente después de recibir la peor de las noticias. La puerta de la residencia anticipa la peor de las calamidades: Dos brazos y una pierna cortados yacen en la intemperie para su exposición pública. Dentro, hay rastros de sangre en la sala principal, la escalera y el pasillo superior donde se encentran las habitaciones. A medida que el Virrey se aproxima al centro de la macabra escena ve que los oficiales de policía pululan por doquier despavoridos; se privan de una visual tan espantosa como inexplicable. Llegado a la planta alta se dirige a la única alcoba con la puerta abierta. Después de entrar debe ser ayudado a incorporarse debido a un principio de soponcio. El cuadro que tiene delante es atroz. Sobre la cama hay dos cadáveres muertos a puñaladas y disparos. Son María de Ávalos, hija del príncipe Montesarchio, y Fabrizio Carafa, duque de Andr...