Nuestra conversión cuaresmal
"Éste es el tiempo favorable, éste es el día de la salvación"
(Pablo de Tarso)
Convirtámonos, de toda forma de idolatría.
Convirtámonos, de toda forma de mundanidad.
Convirtámonos, de toda forma de desesperanza y desolación.
Convirtámonos, de toda forma de desconfianza.
Convirtámonos, de toda forma de desamor.
Convirtámonos, de toda forma de fariseísmo.
Convirtámonos, de toda forma de narcisismo.
Convirtámonos, de toda forma de consumismo.
Convirtámonos, de toda forma de prejuicio.
Convirtámonos, de toda forma de impaciencia con los demás y con nosotros mismos.
Convirtámonos, a la verdad más profunda.
Convirtámonos, a la bondad que habita en lo hondo de cada ser.
Convirtámonos, a la belleza en todas sus manifestaciones.
Convirtámonos, a la danza de la vida en vez de la marcha de la historia.
Convirtámonos, a tender la mano a los más pobres de los pobres.
Convirtámonos, a promover la justicia que funda la paz desarmada y desarmante.
Convirtámonos, a promover la auténtica liberación.
Convirtámonos, a promover el acceso a educación, tierra, techo, trabajo y tecnología.
Convirtámonos, a cuidar responsablemente de nuestra Casa Común.
Convirtámonos, a promover relaciones de fraternidad y sororidad.
Convirtámonos, a la alegría de ser pueblo fiel.
Convirtámonos, a la armonía en todas sus manifestaciones.
Convirtámonos, a una vida renovada.
Convirtámonos, a una vida comunitaria.
Convirtámonos, a una vida reconciliada.
Convirtámonos, a un corazón de carne y no de piedra.
Convirtámonos, a la gracia que se nos da a manos llenas.
Convirtámonos, al misterio fascinante que algunos llamamos "dios".
(aníbal germán torres)
Comentarios
Publicar un comentario