Entre la superficialidad y el abismo: una lectura del malestar actual
Por Franco Caramuto (*) La distracción como forma de vida Yo no sé si somos realmente capaces de dimensionar lo que estamos viviendo. A veces tengo la sensación de que el nivel de superficialidad y de lo que llamo fuegoartificialidad en el que estamos inmersos ha alcanzado tal intensidad que ya ni siquiera logramos tomar conciencia de las situaciones atroces que, como humanidad y como comunidad, estamos atravesando. Los medios, las redes y, en gran medida, la política actual, parecen tener como objetivo siniestro el de distraernos de la realidad, como le sucedía al protagonista del mito de la caverna de Platón, que vivía absorto en las sombras de lo que en verdad ocurría a sus espaldas. Cuando lo terrible deja de escandalizar ¡Despertemos de una vez! ¡Nuestros pibes se están muriendo! Y no por causas naturales, sino porque la violencia, el resentimiento, el odio acumulado en nuestras sociedades y en nuestras propias familias, están encontrando salidas ...