La trampa del exotismo

 


Por Aníbal Germán Torres (*)

En un contexto regional difícil, que va de la injerencia trumpista en Venezuela, al triunfo de la derecha en Chile, hasta el ahogamiento de Cuba y la avanzada libertaria en Argentina, con proyectos del Gobierno que atentan contra el desarrollo humano integral y sostenible, como la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad, la desmedida atención mediática a la actuación de Bad Bunny (mas visual que auditiva, como no podía ser de otra manera en la cultura de la dictadura de la imagen) muestra la trampa del exotismo: el curioso orgullo de afirmar ser lo que el norte dictamina que debemos ser (bananeros, groseros, etc). Gabriela Mistral recibiendo el Nobel de literatura (como ilustra la imagen de esta entrada), Jorge Luis Borges deslumbrando al disertar sobre Shakespeare en la UNESCO, Mario Vargas Llosa incorporándose en la Academia Francesa y muchos otros ejemplos, ilustran que el Sur tiene algo original y al mismo tiempo universal para compartir en la polifonía del mundo.

 

(*) Doctor en Ciencia Política. Docente universitario.

 

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