Folklore y Política: caso “La Oma”

 


Por Aníbal Germán Torres (*)

Como en ediciones anteriores, los festivales de música folklórica de nuestro país vuelven a ser una caja de resonancia de los acontecimientos de la vida pública. El caso del festival de Cosquín es acaso el más conocido. La edición 2026 no estuvo exenta de la tensión según la cual los y las artistas podían expresarse sobre diferentes temas (los graves incendios en la Patagonia, la delicada situación de los jubilados, los maestros, y un largo etcétera).

Sea en sus repertorios y/o en sus declaraciones, algunos artistas dieron ese paso. Otros no lo hicieron. Uno de estos, de un conocido grupo tradicionalista, dijo en la octava luna que "el escenario no se mancha", curiosamente parafraseando a Diego Maradona quien, guste o no, si algo no tenía era indiferencia ante los temas públicos. Si la alusión a lo manchado o maculado está asociado linealmente a "la política" ya es un error y, más aún, como si la política solamente se redujera a la expresión partidaria y no a la básica preocupación por los asuntos de la "polis", de la vida en común.

El conjunto del referido artista, como otros, siguen cantando la canción "La Oma", acaso inspirada en la vida de Marta Hoffner.

Una mirada acrítica, edulcorada, prefiere lo que podríamos denominar como el folklore estilo "Bridgerton", de amores y ensueños a-históricos.

Pienso que ya sería hora de interrogarnos, público y artistas, por lo que dicen canciones como la referida, que alude expresamente, ni más ni menos, que a una mujer, anciana, sola, aislada, inmigrante y "feliz con poco, digamos que mejor, con nada", que vive en "su rancho" (vivienda muy precaria), o sea, un rostro que encarna la pobreza estructural de nuestro amado país y su pueblo.

Para el folklore estilo "Bridgerton" esas pueden ser nimiedades que carecerían de importancia, frente a la poesía que cuenta y la música que canta. Pero no es así para el arte que se siente interpelado por las condiciones sociales de su elaboración e interpretación.

"Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados."

 

(*) Doctor en Ciencia Política. Docente universitario.

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